Niños sonámbulos, qué hacer

El sonambulismo o sonámbulos es un trastorno del sueño que ocurre cuando las personas caminan o realizan otra actividad estando dormidas y puede ser un indicador de que ciertas partes del cerebro pudieran no relajarse adecuadamente al momento de dormir. Los niños sonámbulos son cada vez más frecuentes.

De acuerdo a los especialistas los niños entran en fase de sonambulismo al comienzo del sueño, en la etapa inmediata denominada sueño lento o sueño de ondas lentas.

 

El sonambulismo en la infancia

El niño sonámbulo suele sentarse en la cama, jugar con su ropa, circular por la casa, abrir y cerrar puertas, vestirse o desvestirse, apagar o encender luces, moverse con poca coordinación o hacer desplazamientos muy rectos, algunos incluso se salen de la casa.

De acuerdo a la revista española para padres Crecer Feliz “El 10% de los niños entre cuatro y seis años tienen algún episodio de sonambulismo. Pero no hay por qué asustarse. Salvo raras excepciones, este trastorno remite con el tiempo y desaparece antes de la adolescencia”

Entre las características más relevantes de os niños sonámbulos está, el mostrarse confuso y desorientado cuando la persona se despierta, tener un comportamiento agresivo cuando alguien más lo despierta,  tener una expresión facial ausente, abrir los ojos durante el sueño, no recordar el episodio de sonambulismo al despertar, realizar una actividad detallada de cualquier tipo durante el sueño, pararse y parecer despierto durante el sueño, hablar dormido y decir cosas que no tienen sentido y caminar mientras se duerme.

 

Seguridad para niños sonámbulos

Entre las medidas de seguridad que los padres de niños sonámbulos deben tener, destacan las indicadas por el portal Baby Center:

  • Elimina obstáculos del suelo (como los juguetes) para que tu hijo no tropiece.
  • Usa una puerta de seguridad en la parte superior de las escaleras y echa cierre de seguridad a las puertas exteriores y ventanas para que no pueda abrirlas.
  • Algunos padres instalan una campanita en la puerta de la habitación del niño para que les alerte si sale de noche.
  • No dejes que duerma en la parte superior de una litera.

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